La formación de los suelos (pedogénesis) y la nutrición de las plantas están condicionadas por reacciones de origen bioquímico. Su desarrollo se efectúa en presencia de seres vivos. El conocimiento de la actividad biológica de un suelo permite, por lo tanto, acercarse a la dinámica de evolución del suelo y a las capacidades de intercambio entre el suelo y la planta.