Cuando viticultores y enólogos producen aromas y gustos que son percibidos positivamente por el consumidor en las catas a ciegas, siempre queda la duda de cuánto realmente influyan estos atributos sobre el nivel de agrado del consumidor, en presencia de atributos de marketing como la marca, packaging, región y precio. Si bien las tradicionales investigaciones sensoriales sobre consumidores se basan principalmente en la evaluación sensorial a ciegas, en realidad la mayoría de los consumidores beben y evalúan el vino de forma informada, siendo conscientes del precio y de la información presente en la etiqueta. ¿Cuál es el impacto relativo de los atributos sensoriales y de marketing cuando el consumidor bebe vino en condiciones reales y cuáles son los atributos sensoriales que resumen la maraña de información del marketing? Para dar respuesta a estas preguntas en este articulo se muestran los resultados de un experimento con vinos Shiraz australianos, que simula el proceso de elección del vino por el consumidor, la degustación y la toma de decisión de volver a comprarlo.