En numerosos países como Estados Unidos, una clientela instruida, tiende a solicitar vinos no filtrados pero estables desde el punto de vista microbiológico. Otros países como Canadá y Suecia, son estrictos en cuanto a la escasez de gérmenes en los vinos. La preparación de los vinos para el fraccionamiento debe responder a un cierto número de exigencias. La no desnaturalización del vino filtrado, la valorización del sólido retenido, el control de los costos y el respeto por el medio ambiente, constituyen, hoy, las preocupaciones de los profesionales.