Desde hace algunos años, el entusiasmo por los vinos no filtrados perdura y tiene aún un gran futuro por delante. Si bien el argumento comercial es indiscutible, y en algunos casos beneficioso para la calidad del vino, esta elección técnica trae consecuencias. Además, la combinación con contenidos de SO2 cada vez más bajos, conduce a tener vinos menos protegidos en el momento del fraccionamiento. Algunos eligen tomar estos riesgos. Todo está en medirlos. Para evaluar el riesgo inherente a dichas prácticas, Inter Rhône realizó en 2002 un ensayo de conservación de los vinos en condiciones experimentales.