A través de la aplicación de recientes tecnologías como el Internet de las Cosas, el ‘big data’ o la inteligencia artificial, una reciente ‘startup’, nacida  a partir del proyecto de fin de carrera de la joven vallisoletana Silvia Tomillo, ayuda a los agricultores a cambiar la forma de aprovechar sus escasos recursos hídricos

La compañía trabaja especialmente en riegos de precisión para el sector vitivinícola. El proceso se inicia con un estudio para comprobar el grado de tecnificación previo que tiene la plantación. Siempre que sea posible se aprovecha la tecnología existente para ahorrarle costes al agricultor. Después entran en acción los sensores de hoja, el quid de la cuestión y eje central en torno al que gira toda la nueva fórmula.

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Fuente: El confidencial