El régimen hídrico genera una gran inquietud en los viticultores, en especial frente a la sequía estival que caracteriza a menudo al clima mediterráneo. Esta actitud es tan evidente que una de las soluciones técnicas, el riego, es fuertemente regulado durante el ciclo vegetativo del viñedo. En todos los casos, los diversos conocimientos y observaciones coinciden en la necesidad de poner en marcha un régimen hídrico (moderado) durante la temporada, a fin de obtener una cosecha de alta calidad.