El creciente interés de la industria por realizar un control de calidad eficiente, pero también más rápido y económico, suscita la necesidad de contar con nuevos métodos analíticos. En este contexto se enmarca el trabajo de la investigadora de la Universidad de Burgos Lorena del Torno de Román, quien ha defendido recientemente su tesis doctoral sobre la aplicación de biosensores electroquímicos para la detección rápida y sencilla de compuestos tóxicos de interés en la industria agroalimentaria y farmacéutica.
 
Los sensores desarrollados en esta tesis doctoral se basan en la tecnología serigráfica, que consiste en la deposición de tintas conductoras sobre un soporte inerte. Concretamente, se han construido cuatro sensores para detectar compuestos tóxicos de diferente naturaleza como son la ocratoxina A, el ácido glucónico, el arsénico o el formaldehído.
 
En el caso de la ocratoxina A, un contaminante alimentario de origen biótico, el biosensor electroquímico obtuvo buenos parámetros de calidad y determinó satisfactoriamente la concentración en una muestra de cerveza, como se puso de manifiesto en un trabajo publicado en la revista Analytica Chimica Acta.
 
Posteriormente, se abordó la detección de ácido glucónico (una sustancia de origen microbiano que se relaciona con la podredumbre de la uva) mediante dos biosensores diferentes, uno bienzimátio y otro basado en el enzima gluconato deshidrogenasa, y se probó en distintos vinos con buenos resultados en términos de precisión. Estos resultados se han publicado en sendos artículos en la revista Sensors and Actuators B y en el caso del biosensor basado en el enzima gluconato deshidrogenasa, desarrollado en colaboración con la empresa Biolan Microbiosensores, ha dado lugar a la solicitud de una patente.
 
Respecto al arsénico, un contaminante alimentario abiótico de origen ambiental, se puso a punto un dispositivo serigráfico para la determinación simultánea de arsénico III y arsénico V en una misma muestra. En este sentido, “los biosensores han demostrado su viabilidad en muestras de agua de grifo enriquecida con una cantidad conocida de ambas especies, y también ha sido posible la determinación de arsénico V en una muestra de vino tinto con estos dispositivos”, señala la investigadora.

El trabajo, tutorizado por las profesoras de la Facultad de Ciencias Julia Arcos Martínez y María Asunción Alonso Lomillo y llevado a cabo en los últimos tres años, “abre importantes expectativas en la construcción masiva de biosensores miniaturizados”, asegura la investigadora. 

Referencias bibliográficas:

Román, L. D. T. D., Alonso-Lomillo, M. A., Domínguez-Renedo, O., Jaureguibeitia, A., & Arcos-Martínez, M. J. (2014). GADH screen-printed biosensor for gluconic acid determination in wine samples. Sensors and Actuators B: Chemical, 192, 56-59.
 
Román, L. D. T. D., Alonso-Lomillo, M. A., Domínguez-Renedo, O., & Arcos-Martínez, M. J. (2013). Gluconic acid determination in wine by electrochemical biosensing. Sensors and Actuators B: Chemical, 176, 858-862.
 
Alonso-Lomillo, M. A., Domínguez-Renedo, O., Román, L. D. T. D., & Arcos-Martínez, M. J. (2011). Horseradish peroxidase-screen printed biosensors for determination of Ochratoxin A. Analytica chimica acta, 688(1), 49-53.