El corcho utilizado para la producción de tapones se somete a un período de estabilización o secado  después de la extracción. Este intervalo de tiempo es fundamental porque permite que el corcho adquiera las características tecnológicas adecuadas  para poder ser procesado. 

Análisis previos realizados con corchos estabilizados durante 3, 6, 9 y 14 meses mostraron que los tapones producidos con corcho estabilizado durante 9 meses, utilizados en pruebas de embotellado de 6 y 12 meses, fueron los que presentaron los peores resultados a nivel de hermeticidad, absorción de vino y progresiones. 
 
Este trabajo tenía como objetivo verificar los resultados obtenidos usando corchos de diferentes procedencias.
 
Trabajo presentado en la 8ª edición de Enoforum, Arezzo, Italia, 7-9 mayo 2013