Durante dos temporadas se estudió el efecto del nivel de tostado (medio y medio plus) y del volumen (300 y 500 litros) de las barricas de roble francés utilizadas para la crianza de los vinos Cabernet Sauvignon. Se efectuó el seguimiento durante 12 meses de las características cromáticas, compuestos del aroma relacionados con el roble y propiedades sensoriales de los vinos con el fin de determinar las características finales de los vinos y de evaluar si las características físico-químicas afectaban al vino obtenido tras la crianza. Los resultados mostraron que los vinos criados en las barricas más pequeñas con un nivel de tostado medio plus adquirieron unas mejores características cromáticas, una mayor cantidad de compuestos del aroma relacionados con el roble y una mayor puntuación en el análisis sensorial. No obstante se demostró que las características físico-químicas del vino también influían en el perfil aromático obtenido. Se aconseja la lectura del artículo completo