Brettanomyces bruxellensis es uno de los principales microorganismos contaminantes del vino. Existen muy pocas técnicas que permitan limitar y prevenir el crecimiento de B. bruxellensis en el vino, siendo la adición de SO2 la más frecuentemente utilizada. Sin embargo existe una falta de consenso dentro de la comunidad científica y enológica sobre cuál es la concentración eficaz de SO2 a usar. El objetivo de este estudio era observar el comportamiento de tres cepas diferentes de B. bruxellensis durante la conservación de vinos tintos con diferentes concentraciones iniciales de SO2 molecular (de 0 a 0.8 mg.L-1). Para ello se efectuó el seguimiento del crecimiento y de la producción de fenoles volátiles durante 30 días y tras un año de conservación.