La bentonita se añade habitualmente en los vinos blancos para eliminar las proteínas de la uva responsables de la formación de turbidez. Es una técnica muy eficaz pero presenta desventajas, por lo que interesa encontrar soluciones alternativas. 

Se estudió la capacidad de la carragenina y pectina de eliminar proteínas de la uva inestables al calor y el efecto de esta adición sobre el perfil sensorial y físico-químico del vino. Se adicionó carragenina y pectina, por separado y en combinación, a un mosto Chardonnay  antes de la fermentación. 

Los dos adsorbentes eliminaron proteínas (hasta un 75%) aumentando así la estabilidad proteica del vino. Con la carragenina se consiguió una mayor estabilidad proteica que con la pectina.

Pectina y carragenina eliminaron las proteínas y estabilizaron parcialmente las muestras de vino.

La adición de carragenina y pectina antes de la fermentación podría proporcionar a la industria del vino un procedimiento alternativo para la estabilización proteica.

Se recomienda la lectura del texto completo