El presente estudio analizó la utilización de índices fisiológicos, calculados a partir de imágenes obtenidas con sensores remotos hiperespectrales, como posibles indicadores para la evaluación de la calidad de uva en viñedos afectados por clorosis de carencia de hierro. Se identificaron varios viñedos de cv Tempranillo/110 Richter en el norte de España afectados y no afectados por clorosis férrica en los que se efectuó una recogida de datos en campo y por sistema aerotransportado. Los datos recogidos por sistema aerotransportado proporcionaron un total de 14 áreas de estudio tanto en 2004 como en 2005 utilizando sensores AHS hiperespectrales, que adquirían 20 bandas espectrales en la región VIS-NIR. Las mediciones en campo fueron efectuadas en todos los emplazamientos estudiados para obtener parámetros fisiológicos foliares y de la uva que pudieran estar relacionados con la calidad del vino. Las simulaciones llevadas a cabo utilizando el modelo de trasferencia rowMCRM demostraron la viabilidad de la estimación de la clorofila foliar a + b (C-ab) utilizando TCARI/OSAVI de bandas espectrales AHS. Además de los índices de vegetación tradicionales (NDVI) y de los índices clorofílicos a nivel de canopia (TCARI/OSAVI), se evaluaron a partir de las imágenes otros índices fisiológicos innovadores sensibles al cambio del contenido de carotenoides (Car) y de antocianos (Anth) en las hojas. Las simulaciones rowMCRM se utilizaron para evaluar los efectos estructurales de la canopia sobre estos índices como función de las variables típicas de las filas (LAI, anchura , distancia entre filas, contenido C-ab y efecto del terreno). Los resultados de los modelos llegaron a la conclusión de que los índices Car (Gitelson-Car2) y Anth (Gitelson-Anth) estaban muy influenciados por la estructura de la canopia (C-w, V-s) y por el terreno (rho(s)). Los análisis en campo de la composición de la uva y de la calidad se utilizaron para evaluar las posibles relaciones con los índices fisiológicos sensibles al contenido de pigmento foliar (C-ab, Car y Anal). Los índices NDVI e TCARI/OSAVI mostraron una correlación menor con los parámetros CIRG y IMAD de la calidad del mosto respecto a los índices fisiológicos Car y Anth. Estos resultados sugieren que el aumento de carotenoides y de antocianos debido a sequía, a temperaturas excesivas o a carencia de micronutrientes representa un indicador mejor que la detección de la clorosis a la hora de detectar las dificultades de maduración fenólica de las vides afectadas por clorosis férrica. Por tanto, la utilización de los índices fisiológicos de detección remota relacionados con el caroteno y los antocianos demuestra su importancia como indicadores de la calidad de la uva en viñedos afectados por clorosis férrica. (Se recomienda la lectura del texto completo. Título original: Grape quality assessment in vineyards affected by iron deficiency chlorosis using narrow-band physiological remote sensing indices)