Se estudió el efecto de la composición del vino y de la exposición al oxígeno después del embotellado sobre el 3-mercaptohexanol (3-MH), sulfuro de hidrógeno (H2S) y metil mercaptano (MeSH). Un vino Sauvignon Blanc con una concentración inicial de Cu de 0.1 mg/l fue sometido a un tratamiento con sulfato de cobre y/o glutatión (GSH) antes del embotellado para alcanzar una concentración final de 0.3 y 20 mg/l, respectivamente. Los vinos fueron embotellados con tapones sintéticos previamente conservados en un ambiente constituido o por aire o por nitrógeno para estudiar el efecto del oxígeno normalmente presente en los tapones. Los vinos embotellados fueron conservados durante 6 meses en ambiente constituido por aire o por nitrógeno para estudiar el efecto de la entrada de O2 a través del cierre. La adición de Cu dio lugar a una rápida disminución inicial de 3-MH. Durante la conservación, se observó una disminución adicional de 3-MH, que fue menor en el vino adicionado con GSH y con una menor exposición al O2. El H2S se acumuló en gran parte durante el segundo y tercer mes de conservación en botella, y la mayor concentración se alcanzó en los vinos tratados con GSH y Cu. Menor cantidad de O2 proveniente del tapón o introducido a través de él favoreció la acumulación de H2S. Las concentraciones de MeSH prácticamente no se vieron afectadas por ninguna de las variables estudiadas al cabo de 6 meses, aunque se observaron diferencias a los 3 meses de conservación. En el artículo se discuten las implicaciones para la calidad del vinos. Se recomienda la lectura del texto completo