El calor del verano de 2003 tuvo consecuencias importantes no solo sobre las características de las uvas destinadas a la vinificación, sino también, y a nivel general, sobre el funcionamiento de las bodegas. Esta es la oportunidad de realizar un balance sobre las principales consecuencias que puede ocasionar tener una temporada muy calurosa sobre la uva y las vinificaciones, sin pretender realizar un balance exhaustivo. El informe concierne esencialmente a las regiones que debieron vinificar precozmente una parte importante de las uvas afectadas por el gran calor de 2003.