Una investigación pionera sobre genética de la vid, llevada a cabo por un grupo de investigación de la universidad de Lincoln en Nueva Zelanda con la colaboración de Plant & Food Research, ha conseguido no sólo un importante avance en el estudio del control de las enfermedades y el aumento de la productividad sino también en la obtención de nuevas variedades y estilos de vino.

El proyecto de investigación inicialmente tenía como finalidad identificar y estudiar la función de los genes responsables de las principales características de las vides. El objetivo era establecer una base de conocimiento para el estudio del comportamiento genético y de los procesos críticos de la producción de la uva. Pero a medida que la investigación avanzaba se vio la posibilidad de potenciar la expresión de elementos genéticos dentro de las vides.

Los elementos clave de esta investigación son los transposones, segmentos de ADN con la capacidad de moverse a lo largo del genoma, es decir capaces de “saltar” de su localización e integrarse en un lugar distinto, dentro del mismo o diferente cromosoma.
Más del 40% del genoma de la vid está constituido por transposones. La mayoría de transposones permanecen inactivos a través del sistema interno de la planta, en teoría para evitar nuevas mutaciones, sin embargo en muchos casos estos transposones pueden ser activados bajo determinadas condiciones de exposición a rayos UV, cambios bruscos de temperatura o exposición a la acción de algunos microorganismos como bacterias u hongos. Sobre esta base los investigadores estudian cómo activar e identificar expresión de transposones dentro de la vid con el fin de producir una población de plantas en donde cada una de ellas contiene nuevas inserciones y posteriormente evaluar las de mayor interesantes por razones tales como la tolerancia a las enfermedades, producción sostenible o capacidad de producir variedades interesantes.

Se trata de un enfoque que no utiliza técnicas de ingeniería genética, y que proporciona los medios para generar nuevos clones a partir de variedades ya existentes y la posibilidad de producir vinos completamente diferentes.

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