La bodega Terras Gauda lidera un plan de I+D de viticultura sostenible que tiene como objeto la conversión del bagazo de la uva en abono orgánico de alta calidad y en fitosanitario biológico, mediante el proceso de vermicompostaje.

La iniciativa combinará la acción de lombrices de tierra y microorganismos en un vermirreactor para obtener un compost final «de origen natural, estable y de calidad», que supondrá una alternativa al uso de fitosanitarios y fertilizantes minerales en los viñedos de Albariño y Caíño Blanco.

Este proyecto, denominado “Biovervit” y que cuenta con la colaboración de las universidades de Vigo y Santiago y Adegas Moure, está en su primera fase de desarrollo y se prevé que contribuya a minimizar el coste de gestión de los subproductos vitivinícolas y a aportar valor añadido a los bioproductos obtenidos.

Para realizar este estudio, la bodega ha dispuesto más de 45.000 metros cuadrados en los que se realizarán las evaluaciones. Terras Gauda ha destacado que este proyecto, que se enmarca en su filosofía de priorizar la inversión en I+D+I como estrategia para la diferenciación y singularidad de sus vinos, abre una innovadora vía para la autogestión de los subproductos vitivinícolas.