La Maceración Post-fermentativa en Frío (PFM) es una nueva técnica de tratamiento de los orujos fermentados. Se ha empezado a utilizar en el proceso de vinificación en tinto sobre la base de los conocimientos adquiridos con la aplicación de la Maceración Pre-fermentativa en Frío.

Tras el descube, a los orujos se les somete a una extracción sólido-líquido con el fin de valorizar los compuestos químicos no extraídos durante la fase de maceración tradicional. La PFM se llevó a cabo a nivel industrial con la ayuda de un sistema innovador realizado y mejorado durante la experimentación con el fin de aumentar la eficacia del proceso.

El estudio se realizó con el objetivo de definir el perfil químico y sensorial de los vinos obtenidos.