Las tres enfermedades clásicas de la madera de vid son la eutipiosis, el BDA y la yesca, todas ellas provocadas por la colonización por parte de uno o varios patógenos de la madera. Tanto la profilaxis como los tratamientos químicos no son suficientemente eficaces. El uso de otros microorganismos para el control de estas enfermedades parece ser la vía más factible. Un estudio llevado a cabo en Francia ha permitido obtener un producto constituido por hongos del género Trichoderma que actualmente está en fase de experimentación en campo.