Las lluvias abundantes tras el inicio de la maduración normalmente provocan el rajado de las pieles de las uvas. El objetivo de este estudio era verificar la hipótesis, basada en observaciones en el viñedo, de que la susceptibilidad de las uvas al rajado disminuye durante la maduración, y establecer el rol de la vitalidad de las células en este proceso. Se evaluó la susceptibilidad al rajado de uvas Shiraz durante la maduración mediante inmersión de las mismas en soluciones azucaradas o agua desionizada. Al inicio de la maduración, la susceptibilidad al rajado era mayor y disminuía sólo ligeramente al cabo de 30 días. A partir de ese momento la susceptibilidad disminuía de forma importante hasta ser insignificante unos 30 días más tarde. La vitalidad celular dentro del pericarpio, que se determinó por coloración con nitroazul de tetrazolio, disminuía a partir del inicio de la maduración. La reducción de la susceptibilidad de las bayas al rajado es atribuible a una disminución de la capacidad de generar turgencia dentro de la baya cuando una proporción creciente de las células pierde vitalidad. La pérdida de vitalidad corrobora las observaciones previas de este fenómeno e indica que es una característica general de la maduración de las uvas. Este estudio demuestra que la proporción de células vitales dentro del pericarpio es el vector del rajado inducido por la turgencia, en contraste con modelos anteriores en los que el conjunto de la baya, contenida dentro de una piel semipermeable, era considerada como un sistema que funcionaba osmóticamente. Se recomienda la lectura del texto completo. Título oroginal: Changes in susceptibility of grape berries to splitting are related to impaired osmotic water uptake associated with losses in cell vitality. ”