La refrigeración puede representar del 50 al 70% de las necesidades energéticas de una empresa vinícola tradicional. La carboximetilcelulosa (CMC) es una técnica relativamente económica que además representa una técnica alternativa o complementaria a la estabilización por frío tradicional.

En el portal web del AWRI se puede encontrar la respuesta a las preguntas más frecuentemente planteadas por los enólogos.