Las bacterias presentes en el suelo del viñedo podrían ser en parte responsables de algunas de las características de los vinos de calidad. Esta es la conclusión de un reciente trabajo realizado por un equipo de investigación del “Argonne National Laboratory” de Illinois, Estados Unidos.
En la primera parte del trabajo, dedicada al estudio de la microbiota completa de la vid, los investigadores encontraron que los microorganismos asociados a las uvas, hojas y flores derivaban en gran parte de los microorganismos del suelo que se encuentran alrededor de las raíces de la planta. Los resultados, publicados en la revista de acceso libre mBio de la “American Society for Microbiology”, podrían ayudar a entender de qué forma los microbios afectan a las propiedades del vino y proporcionar nuevos procesos biotecnológicos para la producción de cultivos más resistentes.
Según Jack Gilbert, uno de los investigadores que ha participado en el trabajo, “las bacterias mantienen una compleja relación con las plantas que afecta a la resistencia a las enfermedades, tolerancia al estrés y productividad.«
El objetivo de este trabajo era entender de qué forma las diferentes bacterias colonizan estas plantas y cómo pueden contribuir en última instancia a las propiedades sensoriales del vino. En otras palabras, querían averiguar si hay un componente microbiológico en el terroir, es decir en las propiedades del vino que son transmitidas a través del terreno donde crecen las uvas.
Para ello se estudiaron plantas de Merlot cultivadas en cinco viñedos diferentes en un radio de 2 millas en Long Island, Nueva York. En cada sitio se tomaron muestras del suelo, raíces, hojas, flores y uvas durante toda la temporada de crecimiento. A continuación se utilizó la “shotgun metagenomic sequencing” para caracterizar todas las especies de bacterias.
«El lugar donde crece la planta es el factor que determinará qué tipo de bacterias la van a colonizar «, dice Gilbert. La mayoría de las especies bacterianas presentes en la planta también se encontraban en el terreno.
A continuación, el equipo comparó la microbiota de las uvas de Nueva York con las de uvas Merlot procedentes de Burdeos y California. En las tres muestras se observaron especies de bacterias muy parecidas.
Existe un gran interés desde el punto de vista comercial en encontrar bacterias específicas que ofrezcan características positivas a los cultivos, como por ejemplo resistencia a la sequía y a las plagas. Pero los resultados también pueden conducir a nuevas formas bacterianas que influyan en las características finales del vino.
